Cómo enseñar a los niños a lavarse los dientes para conseguir una correcta higiene bucal



Lo mejor para ayudar a nuestros hijos a mantener una correcta higiene bucal es enseñarles cómo deben lavarse los dientes y conseguir que las visitas al odontólogo sean para revisar el estado de dentadura en vez de para corregir un problema. Esto hará que nuestros hijos pierdan el miedo al dentista y puedan acudir a él sin ningún tipo de problema. 

👉10 consejos para que vuestros hijos tengan una correcta higiene bucal.

1. La higiene bucal comienza antes de que salga el primer diente

Uno de los errores más comunes es pensar que debemos empezar a preocuparnos por la salud dental de nuestros hijos una vez tienen dientes. Se nos olvida que los lácteos con los que se alimentan se pegan a la lengua pudiendo producir hongos por lo que los expertos recomiendan limpiar las encías y la lengua del bebé con un algodón húmedo cada dos o tres días.

De esta forma también conseguiremos que desde los primeros meses de vida se acostumbren a que les puedan introducir los dedos en la boca con lo que las posteriores visitas al odontólogo no supondrán una odisea.

2. Los dientes de leche tienen su importancia 

Existe la creencia de que los problemas que se dan con los dientes de leche desaparecen cuando estos son sustituidos por las piezas definitivas. Error. Si el niño presenta caries en un diente temporal, el riesgo de que el diente permanente resulte infectado aumenta considerablemente.
Así que, para evitar problemas posteriores, hay que empezar a limpiar los dientes de nuestros hijos en cuanto salen los primeros dientes de leche. Deberemos usar un cepillo con cabezal pequeño de cerdas suaves. A partir de los 3 años, los niños podrán empezar a cepillarse ellos solos pero siempre con la supervisión de un adulto.

3. Enséñales una técnica correcta para cepillarse los dientes


Cuando los niños empiezan a encargarse ellos mismos del cepillado, debemos asegurarnos de que lo hacen correctamente y sin dejarse ninguna pieza. Para ello no hay nada mejor que enseñarles a hacerlo con una técnica metódica que puedan recordar fácilmente. Cepillar de arriba abajo y de abajo arriba, incluyendo las encías para evitar la aparición de sarro entre la encía y el diente, cepillar las muelas y la cara interna de los dientes y, muy importante, usar seda dental para retirar los restos que se quedan entre los dientes. En último lugar, hay que limpiar también la lengua. 

4. Haz del cepillado algo divertido


No se trata de que organices una fiesta de pijamas cada vez que quieras que tu hijo se lave los dientes pero, como recomiendan en El Rincón de las Pequeñas Sonrisas de PHB, recurrir al humor y al juego hará que ellos, poco a poco y sin darse cuenta, vayan asimilando la rutina.

5. Evita el consumo de dulces

Cuanto menos dulce consuman, menos riesgo de caries tendrán. Como sabemos que erradicar el dulce de su dieta es poco menos que misión imposible, intentemos al menos reducirlo lo máximo posible.

6. Papá y mamá, predicad con el ejemplo


Ya sabemos que los niños imitan el comportamiento de los mayores. De ahí que compartir el momento del cepillado con nuestros hijos, sobre todo por la noche, sea muy importante para que ellos adquieran el hábito.

7. Realiza revisiones periódicas en casa para comprobar que no hay caries ni sarro

Con cierta periodicidad debemos revisar las bocas de nuestros hijos para comprobar que no tienen sarro, flemones o posibles caries. De esta forma también comprobaremos si la erupción dental primaria se está desarrollando sin problemas.

8.  Renueva su cepillo de dientes cada 4 meses

Los expertos recomiendan renovar el cepillo de dientes cada 3 o 4 meses. Otro aspecto importante, y que se nos suele escapar, es que conviene cambiar de cepillo si el niño ha superado alguna enfermedad (gripe, catarro, etc.)

9. Enseñar una correcta higiene bucal es cuestión de paciencia

No pretendas que tus hijos aprendan a lavarse los dientes siendo tan pequeños. De lo que se trata aquí es de que adquieran la costumbre y que, poco a poco, vayan cogiendo destreza en la materia. Tendrás que hacer la actividad con ellos, supervisarla y recordarles constantemente cómo lo tienen que hacer.

10. Visita al dentista periódicamente

Si sigues los pasos que te recomendamos en el artículo es muy probable que las visitas al dentista se vean reducidas pero, y ojo porque esto es muy importante, para prevenir posibles problemas dentales y mantener una correcta higiene bucal es de vital importancia que acudas regularmente al odontólogo para realizar revisiones. No te preocupes, los pasos 1 y 4, habrán acostumbrado ya al niño a que le revisen la dentadura. La consulta no tiene por qué ser un recital de lloros mientras suena Wagner.




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